Volvemos a la carga para traeros unas cuantas ceremonias muy novedosas, porque insistimos, el mundo no se acaba más allá de los votos, arras, o una ceremonia puramente religiosa. 
Ahí van algunas de nuestras nuevas propuestas: 
1- Ceremonia del Vino
Si eres amante del vino (como nuestra Wedding M.A) o te casas en una bodega, o incluso has decidido que quieres esa ceremonia porque va mucho con la decoración de tu boda, esta ceremonia es bonita a la vez que simbólica.
El vino siempre ha sido símbolo de  abundancia, alegría y vida. Por eso que mejor motivo que oficiar una ceremonia con ese significado.

La ceremonia consiste en 1 decantador y dos botellas de vino o bien 3 decantadores. En uno tendremos vino tinto y en el otro vino blanco de ese modo, mientras el oficiante está hablando del significado de la unión de dos personas y lo bonito que es permanecer unidos, los novios vaciarán sus respectivos vinos en el decantador más grande. 
Después alzan las copas, brindan entre ellos y todo el mundo aplaude y se desborda la felicidad 🙂
Este ritual se puede modificar así como uno desee. Es decir, pueden verter el contenido, brindar y pasarles las copas a los padrinos, testigos, etc. o incluso lo puedes hacer a lo bestia y tenerlo todo listo para brindar con todos tus invitados (Para organizar esto, sin duda necesitas una wedding planner como The Ibiza Wedding Planner) 🙂
2- El segundo ritual quizá sea un poco más conocido. Se trata de la unión de las manos o hanfasting.

Este ritual es de origen celta y esta basado en la unión de las manos y en la promesa espiritual a mantener esa unión durante el tiempo que perdure el amor.
Mientras el oficiante habla de esos valores, los novios entrelazan sus manos (la derecha de uno con la izquierda del otro) formando el símbolo del infinito, el oficiante las ata con una cuerda o lazo en representación de la unión ante los dioses y la naturaleza.
Todo el ritual termina con la foto y un beso que será el sello de la unión. 
3- Ritual de la rosa. 
Para nosotras es quizá el más romántico, y no porque la rosa esté asociada a las diosas del amos y simboliza la pasión y el deseo de los enamorados desde la mitología griega. Ni porque la rosa sea el regalo "del amor" por excelencia el día de San Valentín. Si no por lo que provoca o el compromiso que crea a lo largo de los años.

Os explicamos:
La ceremonia consiste en un intercambio de rosas de tallo largo que se depositan en un jarrón. Pero lo interesante, es que este jarrón se debe guardar en algún lugar visible de vuestro hogar para recordar cada día el compromiso y amor que os habéis prometido y cada aniversario se hará lo mismo para recordar a la pareja que su matrimonio está basado en el afecto y la pasión.
¡Nos encanta! Es una manera de mantener ese recuerdo y ese afecto del día de vuestra boda fresco y vivo en vuestros pensamientos. 
Esperamos que os haya inspirado mucho y si aplicáis algún ritual,
por favor, ¡¡contádnoslo!!
Besitos