Dejadme que os ponga en antecedentes…

María, ibicenca, (ahora ya afincada en México) conoce a Gerardo durante su etapa universitaria. Durante unos años luchan contra viento y marea para que su amor pueda tener lugar y María finalmente, se vuelve hasta más mejicana que su marido. Tanto es así, que conocíamos a María del instituto y la primera vez que hacemos un skype con ella, entre el “chingón, no mames o la buena onda” decidimos que la boda definitivamente tenía que tener un aire a México porque este país ya les representaba a los dos.

Hay que decir, que desde el primer momento lo tuvimos muy claro, por un lado, el evento se iba a celebrar en el precioso restaurante Ses Roques en cala conta, del cual la familia tenía en mucha estima ¡y no es para menos, el restaurante está en el paraíso! Por otro lado, María y Gerardo querían celebrar una ceremonia en la iglesia de San Agustín, así pues aprovechamos para representar los orígenes de la novia y contamos con una colla de ball pagès, aunque hay que reconocer que aquí el protagonismo se lo llevó el novio cuando bailó como si fuera un auténtico pagès eivissenc.

La boda se puede resumir con “muy buen rollo” y es que todos los invitados, ellos y el equipo que participó en la boda respirábamos una energía increíble. No hubo pausa, todo el tiempo hubo risas, bailes, rancheras, la macarena, discursos… ¡Fue una boda que inundó de amor todos los corazones!

Para la decoración, hicimos un diseño a medida, muy elaborado y gracias a la ayuda de María, que nos trajo telas 100% mexicanas, y a la de la floristería Flowers Ibiza conseguimos que todo quedara así de precioso.

Fue un día tan divertido, despreocupado y sin reglas, que hasta el novio y el padrino se bañaron en la playa. Después, ya fresquitos, todos disfrutamos de unas horas de baile y de un candy bar muy picante de Sugar chic Ibiza.

Todas las fotos son de Saskia Bauer Photography y el video (impacientes por verlo) de Jose Fernandez Life.

Sólo nos queda desearles muchas perdices y felicidad a la pareja, y agradecerles a ellos, Félix y Pepita la confianza y el gran trato recibido, os añoraremos.

¡Os deseamos una feliz semana a todos!